jueves, 6 de febrero de 2014

Perrito faldero

Más de una vez estuve ahí aplastada esperando su llegada, levantando la vista cada que escuchaba a alguien acercarse con la esperanza de que fuese ella. Ahí, sentada sola, echando mi imaginación a volar. Me pregunto cuantas veces he sentido esa decepción al ver que no llegó, al darme cuenta que eran ya más de las 12 y estúpidamente creer que quizá.. y solo quizá se habría atrevido a ir contra viento y marea solo para verme, para después regañarle por haber sido tan terca.
Me siento muy decepcionada conmigo misma, por haber ido tras ella como un perrito... sí, un perrito faldero que mueve la colita a cualquier signo de cariño por parte de su amo. Pero ya basta, no quiero ser más su perrito faldero, no quiero más estar ahí aplastada esperando su llegada, no quiero más el tener que quedarme con la comida que le hice temprano por la mañana en mis manos. Tiene otras prioridades y yo soy exigente.
No necesito de nadie, absolutamente de nadie, puedo valerme por mi cuenta y ya no temo más a la soledad, ya nada mas mepreocupa en la vida, ya a nada más le temo... tengo todo lo que podría necesitar y una pareja no es algo indispensable, se puede vivir sin tal cosa, además de que siempre supe que yo nunca podré tomar aquel lugar y ni siquiera puedo acercarme un poco a el, aunque a pesar de todo, en ningún momento me permití ni estuvo en mis planes el aferrarme a ella porque desde el comienzo supe que ya tenía dueña.