Facilmente me siento mal cuando de hombres se trata, no entiendo aún el por qué, y no me calló bien el que, con quien comparto mi sangre me haya llamado de forma tan fea, solo por un abrazo de bienvenida que ahora se me hace tan sucio. Es tan fácil como dejar de hacerlo, sí, tenganlo por seguro que no lo volveré a hacer, ya no puedo, el problema sera sacar eso de mi mente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario