Son cosas estúpidas, pero me calan. No hago más que quejarme y tu no haces más que dejarme. Supongo que al final, son vidas separadas, era de esperarse, y la verdad no se si es mejor que me de igual o que me importe; como el niño que tanto se caía y llego al punto de dejar de llorar por que al final el sabía que caería una vez más pero nunca dejo de correr, sin embargo que dejara de llorar no quería decir que no se lastimaba.



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