lunes, 28 de mayo de 2012

  El otro día mi subconsciente me mostró una serie de proyecciones al azar donde aparecía una niña que rondaba los 6 o 7 años de edad que se adentra a una tienda de antiguedades sombría y solitaria. 
  Conforme el sueño avanzaba se iba difuminando la escena; había estantes polvorientos, objetos extraños y sucios, libros cuyas pastas desgastadas hacían ilegibles sus títulos, muñecas de porcelana con mirada penetrante que parecían seguir cada uno de tus movimientos. 
  Cada paso que la niña daba iba acompañado por un crujir de madera vieja que hacia de piso. La niña capta un movimiento tras de ella, un objeto que resaltava en medio de colores tan tenues. Una vez volteada, se da cuenta de la presencia de un hombre tras el mostrador; un hombre corpulento con gafas circulares la mira con una sonrisa retorcida dibujada en su rostro, en su mano derecha aprisionaba un listón blanco como la nieve, como una nube, brillante como una estrella, que a su vez sujetaba un globo flotando, queriendo escapar.
   El globo tenia un rojo vivo, ardiente, imnotisante, tentador. El hombre le extiende el globo mientras que con su mano izquierda le hace un ademán para que la niña se acercara, lo cual ella duda unos instantes, peor el globo era tan llamativo que accedió. A paso lento la niña se acerca poco a poco al misterioso sujeto y extiende su pequeño brazito para tomar del listón blanco y cuando el listón ya esta en manos de la niña, el le toma de sus brazos con violencia....
  

Se podían oír gritos desgarradores fuera de la tienda,
 pero nadie dijo nada, 
poco después se escucho como un globo explotó.
    
  

No hay comentarios: