Siempre se ha hablado con cierta despectividad sobre esas personas que entran descaradamente en la vida de otras personas para despues limpiarse las manos e irse por donde vinieron así de la nada, dejando huellas a su paso. Pero es como si jamas hubiesen existido, como si esas huellas le pertenecieran a los zapatos de otra persona; como si un desconocido hubiese invadido su propiedad, desordenando las cosas a su paso.
Por fortuna o por desgracia (o quiza solo por que aun no toca el momento indicado) aun no me he topado con una persona "viene y va" demasiado relevante, pero en definitiva yo he sido una de ellos y la verdad es que se siente muy extraño... muy extraño, no se siente mal, pero no me trae satisfacción, solo un poco de... alivio, supongo. Sí, alivio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario