miércoles, 11 de julio de 2012

Hambruna.

 Me estremezco, mi corazón se acelera, quizá me falta un poco el aire y siento como mi hipotálamo empieza a maquinar de una forma desagradable, pero tu me vuelves a la cálida realidad, a una realidad compartida contigo.


 Admito que te extraño, pero ya has muerto, ya no existes en este mundo y de ti solo queda un recuerdo. Queda la imagen de una persona fuerte y alegre, queda la imagen e una sonrisa hasta en los peores momentos. De carácter duro y en el fondo tan frágil. 
  Es mi deber compartir lo que me has enseñado, mostrar lo que tu me has mostrado. Es mi deber sonreír aun que por dentro me este desgarrando, tal como tu solías hacerlo a menudo. Siento mi deber ser tu viva imagen, sentirte.
  Te extraño y de ves en cuando te necesito, te busco, te anhelo, te lloro. Pero tu ya estas bajo escombros y tierra. No puedo, no quiero sacarte, ya has muerto u de nada sirve intentar revivirte. Tu alma esta lejos de aquí, haciendo quizá lo mismo que alguna vez hiciste con vida.
  Aun así, irónicamente no puedo evitar llorar por tu recuerdo, a pesar de ser tu asesina, a pesar de haberte torturado y sepultado con mis propias manos. Con el tiempo te olvidare pero por lo pronto... te extraño.

No hay comentarios: