Vino tan repentina, en verdad nunca sabre si en el momento mas indicado o lo contrario, solo vino y revoluciono todo, la odie, la ame, la odie y la volví a amar. Siempre tuvo una forma tan peculiar de actuar y sus métodos drásticos jamas los olvidare porque esas son las cicatrices de "Guerra" que me ha dejado. Y si se sacarle provecho a ello, aprenderé de aquellas cicatrices. Me robo la esperanza, luego me la devolvió y así sucesivamente como parte de su método o quizá solo fue indecisión. No fui lo que buscaba pero a fin de cuentas tampoco lo que yo, solo se que fue uno grande, un gran amor. Me enseño lo que es dar con el corazón, cada parte de mi ser, todo lo que tenia. Pero también me enseño que por tanto amor´que nos tuviesemos, este no repararía todos nuestros problemas. Fue una gran maestra, y la cicatriz que mas dolió hasta ahora, una que creí jamas iba a curar, pero ahora me siento mas optimista. Hemos roto el circulo vicioso y no me queda mas que agradecer, ya que sin el apoyo de ella no habría sido posible. No me atrevo a marcharme esta vez, me quedare aquí y mientras le veo partir extenderé mi brazo y me despediré. Ahora estamos en paz y las lagrimas... bueno, me exprimió por completo y sin ellas me dejo, pero a fin de cuentas me dejo con una sonrisa y un puñado de recuerdos dulces y lecciones sabias. Aun no entiendo varias cosas, pero he aprendido que hay que dejar todo por la paz...
"En la vida no hay errores, solo lecciones aprendidas de la forma difícil" Y bueno, ella fue de cierta manera, la mas dulce de mis lecciones.



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