viernes, 9 de agosto de 2013

Baúl de cuentos #4

"El caballero consciencia & la princesa mula"

Digame princesa, ¿quién le robo esa sonrisa de su rostro? digame, ¿quien a osado hacerle llorar así? ¿quien ha sido el desalmado que la ha destrozado así? Tiene usted tantas heridas... tantas, que uno no creería que se las ha hecho usted misma, querida. Mírese las manos, usted posee unas bellas manos bajo esa capa llena de callos y piel rojiza y quemada... Oh por favor, no llore así, tan desconsolada chiquilla, ¿no tiene vergüenza, acaso? si es usted ya una señorita, es inapropiado para una señorita como usted el sollozar tan sonoramente. Se ve cansada, bajo sus ojos oscuros se dibujan unas ceñidas ojeras, que le dan un toque melancólico a su bello rostro aperlado, ¿o sera eso a causa de otro mas de sus sollozos más que por cansancio?. Y que decir de esas rodillas heridas, por caídas que usted ha provocado, claro está; ya que no hay heridas demasiado críticas.. a juzgar por su aspecto, no esta tan mal como usted me lo menciona, solo ronda por el camino de la vida, y por supuesto que debe esperar hallarse piedras y baches y grietas por el camino que amenacen con arruinar su día. Es cuestión de rodearlas, y si no es posible, parar y aprender de ellas, ya que algunas piedras podrían revelarla valiosos secretos al oído. El camino es muy largo para que ande usted sola, pero se ve que no se lleva bien con acompañantes así que no la culpo por andar así de sola, señorita. Por su aspecto se ve que es terca como mula - disculpe usted por tal comparasión, pero no pude encontrar una mas precisa -. Lleva usted demasiada prisa como para no saber a donde ir,¿ o acaso tiene usted idea de donde queda el sur? ¿acaso consigue usted distinguir el este del oeste? No, por supuesto que no, leo su mente, está reflejada en su rostro la agobiante duda. Puedo indicarle a usted la derecha y la izquierda, pero déjeme decirle que una ves escoja una de las dos, no volverá a verme por aquí aunque regrese por el camino que tomo, ya que el punto es que siga adelante, y ahí nos encontraremos usted y yo. Hasta pronto y me despido, su fiel caballero, su sombra, su pañuelo, su intimo amigo: la consciencia.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Vivo en un mundo en el que el primer plato del día es el de los gastos y las deudas. 
Donde no se saluda al regresar del colegio, si no que se quejan por lo que no hemos hecho. Donde la cortesía es en lo último que pensamos y las críticas lo primero que damos. 
Vivo en un mundo donde el dinero es más valioso que los valores morales  y donde irónicamente las opiniones constructivas son ignoradas mientras las destructivas son lo primero que se aceptan. 
Vivo en un mundo donde esta mal visto ser tu mismo y de igual forma el no serlo.
Primero son los gastos, segundo, uno mismo, terceros son los hijos, y con suerte-mucha suerte- el amor queda al final.
Si el carecimiento destruye, la abundsncia igual lo hará, porque aquí el problema no es que no hay, sino que no se sabe manejar, y ahora, ¿si sí hubiera?: Porque no se sabe guardar. 
El mundo es muy grande para mi, con todos esos labores, con todos esos gastos, con todas esas caras monótonas  y afligidas cuyos brazos son extendidos, rogando lo qe no hay y olvidando lo que si tienen. Echando a perder aquellas criaturitas, las más indefensas, fomentando que sigan sus pasos, y así ir por el mundo, inconformes pero con brazos cruzados. 
Somos como gente en una fosa, que quierenos ir a la luz trepando por las rocas, pero no sabemos nada más que pelear entre nosotros porque nadie logra nada, ¿que hay de ti? ¿Qué haces por tu cuenta? ¿Qué haces por el progimo? Por eso todos estamos estancados, por eso todo esta perdido y eso es lo que fomentamos. 
El mundo esta desolado, con gente caminando a la misma dirección, sin importar a quien pisamos y sin ver a los lados, ni siquiera a ver al frente para saber a donde vamos. Solo caminan, llevados por la corriente, solos o con nuestra gente, pateando a uno que otro para, egoístamente, llegar a una meta indefinida que no asegura felicidad. 
Todo se a convertido en mero instinto, andamos como robots, y afortunado el que hace un cambio, por pequeño que sea... Porque quien pone su granito de arena, a pesar de la dificultad, tiene ya la vista clara de que la meta no esta allá, donde todos van. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Etcétera

Hola querido blog, ¿que si estoy bien? Claro esta que lo estoy... ¿que no ves mi sonrisa pintada en el rostro? ¿No? Oh bueno, no importa...¿A quién engaño? Me he estado sintiendo gorda y rechoncha de nuevo, mas bien, me he estado sintiendo como una vaca, sí. Me miro al espejo y no veo progreso... seguiré pesando 53kg? Como desearía una balanza, me hace tanta falta. Mi meta son 48... y aun falta mucho por andar, pero se que no lo he intentado del todo. Debo ser mas estricta, pero me estoy hartando. 

 Esa chica que me quita el sueño por las noches y que no solo suspiros me roba - también lagrimas- no deja de traerme en altibajos... o más bien soy yo la que no me controlo. Es increíble como me deprime y me eleva en cuestión de segundos... con tan solo una broma, me hace reír y mi corazón se regocija, cuando momentos antes agonizaba. ¿Cuando acabara mi suplicio? Yo la amo tanto y hay veces en las que me da la impresión de que ella solo me dice las cosas que quiero escuchar cual si fuese un robot ya programado. 

 Se que a mi mente le fascina jugarme trueques y atormentar mi corazón que a veces siento tan frágil y vulnerable. Odio con toda mi alma aquella soledad que mi amada adora, no se sobrellevarla, y ahora que no me es posible verla, estoy vuelta una loca, deseosa de ver esos ojos tras esos lentes, esa sonrisa perfecta, esos labios hermosos... añoro verla con mi alma, pero no es posible y eso me duele... cuando a ella... pues a ella... a veces siento que no le es tan relevante, pero como mencione antes, a mi mente le gusta hacerme trueques. Tengo unas ganas inmensas de abrazarle, que podría tenerla entre mis brazos toda la vida si tan solo fuese eso posible. 

 Me siento cada día un poco mas inestable que el anterior, y tengo tantos deseos de probar eso que dicen te llena de sabiduría, de gozo, de placer, de paz, de libertad. Aquel narcótico que embelesa y que te llena, que te envuelve y te libera. Si tan solo pudiese, claro. Porque es algo que esta fuera de mis manos, y porque la perdición separa a la curiosidad por un solo paso. Esta ansiedad y esta ira tan grande que siento, me pregunto si se esfumará en cuestión de segundos si algún día consumo aquellos narcóticos; me pregunto si serán tan maravillosas tal y como los describen y si sentiré aun mas placer que el que me produce el amor que siento por aquella chica. 

 Solo quiero ser libre y feliz de algún modo. Quiero viajar, ya sea física o espiritualmente, solo quiero sentirme tan libre como un colibrí andando por los cielos y visitando cada dulce flor de este mundo, lejos del estiércol y los lugares turbios. Rodeada solo de la parte tranquila y bella de la vida, la parte maravillosa del mundo entero. 

O por lo menos me gustaría soñar aquella vida perfecta y llena de curiosidad y de gloria, como aquel sueño que tuve hace un par de días, en el que viajaba por el mundo sin lugar fijo, pero ansiosa por explorar. Busco salir de aquí a como de lugar, pero no me es posible. 

Soy un colibrí encerrado en una jaula hasta nuevo aviso... un colibrí cansado de ver el cielo a través de las viejas y fritas rejas de metal que me encarcelan como un esclavo que carga con su pecado... con el pecado de soñar.