Ya estaba cansada del crespón fúnebre, de la escala de violetas y matices oscuros, del luto y de fingir mi corazón en la tumba con mi difunto esposo. Pesa mas cargar con mentiras y represión que con dolor en el corazón. Cansada de encerrarme tras las puertas del hogar de la esposa de mi amado; de ver un abril lleno de azabache en los suelos, de cielos nublados y días lluviosos...




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