martes, 28 de agosto de 2012

Taciturno


  Una noche como tantas. Aquellos ojos en tu mirada. Te atormentabas, yo sé. Cerrabas apaciblemente tus ojos y empezabas a creer cosas. Tan asustada, tus experiencias no te dejaban tranquila ni mucho menos tu conciencia. Aun así andabas a ciegas en la cuerda floja, te vi a punto de caer. Te lastimaste, temiste por tu bienestar. Pero aun así dejaste a Morfeo abrazarte con esos ojos mirándote, pero el temor nunca se fue, ni tampoco la tristeza. 

No hay comentarios: